Un pequeño homenaje al académico Sergio Denis a través de recuerdos pintados de celeste y blanco.

Mi fiebre académica empezaba a construirse gracias a la magnánima goleada ante Boca allá por el año ’87 por 6 a 0. Emocionado leía martes a martes la revista La Deportiva y su “computadora” que me llenaba de estadísticas. Racing primero, Boca casi último, Newell’s arrasando, River siempre ahí y el Rojo ni idea.

Empezaba el ’88 y el nivel bajaba un poco pero seguía la Academia en la firme pelea por el título. Además, arrancaba la Supercopa y despachábamos tranquilamente al Santos. Llegaba la semi contra River y el gol de Fabbri nos depositaba en la final. Era el momento ideal, bah, el único momento de esos tiempos en los que un pibito de 5 años podía haberse convertido en hincha de Racing por lo futbolístico. Después estaba claro el empuje de mi viejo, que sabía que era su última esperanza para que un hijo suyo siga la pasión por los colores celeste y blanco.

La Supercopa se encaminaba hacia la final y entonces aprendí mi primer cantito, ese que no podría olvidarme nunca más: “Vamo’ Racing, vamo’, ustede’ pongan huevo’ que ganamo’, vamos a ganar la Supercopa, para que lloren todos los de Boca, los de Boca”. Que hermosa melodía, por favor. Se me pegó al instante, la cantaba todo el tiempo como si fuera un tema más, como cuando cantaba de memoria “Oh L’Amour” de Erasure o “Mi novia se cayó en un pozo ciego” de Los Cadillacs. Mis tres temas de la época.

Racing salió campeón. Nadie lo podía creer. Yo, totalmente ajeno a la histórica sequía que nos acechaba, los festejé como algo normal que tenía que pasar, y que seguro se iba a repetir constantemente. Qué iluso, ¿no? Qué bien me la hizo Racing, salir campeón justo en ese momento en el que me enamoraba del fútbol. Del fútbol y de la música, y de esa canción de cancha, epicentro de la unión perfecta entre ambos mundos.

Meses después, o tal vez un par de años, jugando con mi hermana, escuchábamos música de los cassettes que daban vueltas por ahí. Roxette, Lerner, Serrat, Marilina Ross, Victor Heredia, algunos de Attaque que yo había requerido y hoy atesoro como mi primer pedido musical (“mamá, comprame el cassette de Attaque 77”). Y también estaba “Imágenes” de un tal Sergio Denis.

El tema 5 (creo que el último del Lado A) se llamaba “Te quiero tanto”. La primera vez que lo escuché fue automática: empecé a cantar encima del estribillo sin pensar, sin dudar, sin preguntarme por qué, solo sintiendo el poder de la música: “Vamo’ Racing, vamo’, ustede’ pongan huevo’ que ganamo’, vamos a ganar la Supercopa, para que lloren todos los de Boca, los de Boca”. Escuché muchas veces ese álbum y otro que andaba por la casetteca (?) llamado “Afectos”, tantas como para aprenderme todas las canciones de memoria.

Después lo abandoné, aunque siempre volvía con sus pinceladas cada tanto. Pero esa memoria continúa hasta hoy, y esas canciones me llevan a una hermosa niñez, a Racing, la Supercopa, mi viejo cantando desaforado con la bandera, a descubrir música con mi hermana y a ser feliz. Gracias por eso, Sergio.

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Un pequeño homenaje al académico Sergio Denis a través de recuerdos pintados de celeste y blanco. Mi fiebre académica empezaba a construirse gracias a la magnánima goleada ante Boca allá por el año ’87 por 6 a 0. Emocionado leía martes a martes la revista La Deportiva y su “computadora”...