Racing estaba ganando 2-0, pero entre que no lo supo cerrar, los constantes llorisqueos de los Mellizos y el arbitraje “raro” de Herrera, el partido terminó 2-2. Los goles de Racing fueron obra de Lisandro López.

En el primer tiempo, Racing borró del partido a Boca. Lo maniató desde el principio y al comienzo mismo del partido, a los 6 minutos, Lisandro López abrió el marcador luego de una gran jugada de Augusto Solari, que envía un centro al medio, el remate de Pol Fernández se estrelló en la mano de Paolo Goltz y en el rebote, Licha venció la floja resistencia de Agustín Rossi.

Boca no pasaba la mitad de la cancha y las pocas veces que lo hizo no llegaba a posiciones de gol. Era de esa manera, que los mellizos, sabiendo que por méritos propios no llegarían a buen puerto, comenzaron el desgaste del árbitro, y protestaban hasta los laterales, coa que hacían junto a los jugadores.

Más allá de eso, Racing no aprovechó las chances que tuvo para estirar la diferencia y el primer tiempo se terminó con el 1-0 a favor de la Academia y obviamente, los mellizos junto con toda la runfla de jugadores bosteros, increpando al árbitro.

Para la segunda mitad, como era de esperar, Boca salió a apretar a Racing más arriba y se presumía que los espacios para el equipo de Eduardo Coudet se sumarían. Y eso, a los pocos minutos se comenzó a ver.

A los 10 minutos, Boca tenía un saque de arco que intentó con salida por lo bajo. Pero Racing ocupó bien los espacios y robó la pelota en la mitad de la cancha, Pol tomó la pelota y salió rápido y cuándo fue el momento exacto, se la tocó a Licha que con una definición perfecta, puso el 2-0.

A partir de allí, Herrera cedió ante los llorisqueos constantes de Guillermo y Gustavo y la inclinación de cancha que hizo fue obvia, pero los bosteros siguieron protestando todo. A los 37 minutos Ramón Ábila aprovecha un rebote al medio de Gabriel Arias para descontar. Y a los 38, Herrera expulsó a Matías Zaracho, por mancha. Cosa que no hizo contra Magallán que le pegó sin pelota a Pol Fernández y permitió que patearan a Centurión (entró por Licha), porque los bosteros juzgaron que lo estaba cargando. O cuándo el “guapito” de Nández, entró al campo de juego para putearlo por simular una falta de Gago y sólo amonestó al uruguayo.

Pero ésto no quedó ahí, Racing, con uno menos, se puso en posición defensiva y se caía de maduro que el empate estaba al caer, a los 42, Villa recibió por la derecha y remató cruzado y Arias tiene una floja respuesta. Sorpresivamente, los mellizos no hablaron más, entendiendo que si Boca ganaba iba a ser muy obvio el robo que hizo el xeneize en cancha de Racing.

El partido terminó 2-2, Racing sigue cómo único puntero y no pudo aprovechar para sacarle más ventaja a Boca y aprovechar el empate de Atlético Tucumán para estirar la diferencia con el único escolta.

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Racing estaba ganando 2-0, pero entre que no lo supo cerrar, los constantes llorisqueos de los Mellizos y el arbitraje 'raro' de Herrera, el partido terminó 2-2. Los goles de Racing fueron obra de Lisandro López. En el primer tiempo, Racing borró del partido a Boca. Lo maniató desde el...