Racing intentó siempre e impuso su juego, pero se chocó con Armani y tras un error propio, la historia, inmerecidamente, terminó de la peor manera.

Con una presión constante y su propuesta de ser protagonista del juego, el Racing de Coudet quiso hacer lo suyo de entrada y de a poco fue ganándole el terreno a River, para empezar a tener las mejores opciones de gol.  Con la dupla ofensiva enchufadísima, llegaron las ocasiones que comenzaron a chocar contra un Armani estupendo, quien de a poco se fue convirtiendo en la figura del partido.

A los 19’ Lisandro corrió y remató desde la medialuna, a los 37’ Cardozo arrancó, Lautaro habilitó y Zaracho disparó. Siempre Armani fue la pared. La visita por su parte tuvo las suyas pero mucho menos peligrosas.

El complemento entregó más energía todavía, en un ida y vuelta frenado solamente por la lluvia que siempre molestó. Lautaro otra vez chocó contra el arquero y al toque quien se lució fue Musso ante la llegada de Pratto. Otra vez Lisandro, otra vez Zaracho y otra vez respuestas de Armani. Racing era el que creaba más peligro pero no lograba dar con la red.

Y entonces llegó la mala noticia: error en la salida de Musso que tomó Palacios para que Borré defina con el arco vacío. La Academia intentó con todo lo que le quedaba poner de nuevo las cosas en su lugar pero sobre la hora, tras una pérdida de Ojeda en la mitad, llegaría Palacios para liquidar la historia.

Actitud ofensiva y avasallante, merecimiento de triunfo, pero los resultados fueron goles errados y un error que cambió el trámite de un partido que siempre pareció inclinarse a favor. Dura derrota de local que complica las chances de clasificar a la Libertadores 2019, a tan solo cinco fechas del final.

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Racing intentó siempre e impuso su juego, pero se chocó con Armani y tras un error propio, la historia, inmerecidamente, terminó de la peor manera. Con una presión constante y su propuesta de ser protagonista del juego, el Racing de Coudet quiso hacer lo suyo de entrada y de a...