Luego de 35 años de angustia, Racing volvió a gritar campeón en al ámbito local. De la mano de Mostaza Merlo y un grupo de muchachos sedientos de gloria.

El país se prendía fuego, la situación económica no daba para más y la gente salía a las calles a reclamar por sus ahorros que una banda de foragidos disfrazados de políticos, se los habían arrebatado con el denominado «corralito».

La gente de Racing no era ajena a esos avatares, pero por otro lado, quería que el campeonato no se detenga, porque faltaba un poquito para volver a gritar campeón. El campeonato se suspendió, pero los hinchas de Racing, reclamaron que, tanto River como Racing diriman el torneo jugando sus respectivos partidos, y que se suspendan los partidos de menos relevancia.

Y así ocurrió, llegó el 27 de diciembre de 2001, con un empate ante Vélez en el Fortín, la Academia era campeón nuevamente. Y así pasó, Gabriel Loeschbor pone en ventaja a Racing con un gran cabezazo y más tarde, un ignoto Chirumbolo, empató para los de Liniers.

El partido fue un parto hasta el final, en el que Gabriel Brazenas, levantó su brazo derecho al cielo y decretó el final, los abrazo, las lágrimas, los gritos de desahogo se hicieron múltiples por todo el país y Racing salía de su letargo.

http://www.academiadeemociones.com.ar/wp-content/uploads/2017/12/DSDYoeKWAAA0tOP.jpghttp://www.academiadeemociones.com.ar/wp-content/uploads/2017/12/DSDYoeKWAAA0tOP-300x300.jpgRicardo MaríngoloDestacadosHitos HistóricosChanchi Estevez,Diego Milito,Gabriel Loeschbor,Gerardo Bedoya,Gustavo Campagnuolo,Martín Vitali,Mostaza Merlo,Paso a Paso,Racing Club
Luego de 35 años de angustia, Racing volvió a gritar campeón en al ámbito local. De la mano de Mostaza Merlo y un grupo de muchachos sedientos de gloria. El país se prendía fuego, la situación económica no daba para más y la gente salía a las calles a reclamar...