Con apenas unos destellos de fútbol en la segunda parte del primer tiempo, los errores dejaron una derrota por la mínima en Paraguay ante Libertad y la preocupación de que Racing sigue sin encontrar su juego.

Hasta que en el minuto 27, tras un pelotazo frontal, la defensa académica durmió y la jerárquica dulpa Cardozo-Salcedo hizo de las suyas aguantando y convirtiendo el único gol del partido. A partir de entonces, los dirigidos por Cocca encontraron su mejor momento del partido hasta el cierre del tiempo.

Varias llegadas con claridad y juego en equipo entusiasmaron, pero faltó el toque del final. Ibargúen manejaba los hilos y mostraba de lo mejorcito desde su llegada al club, mientras Arévalo Ríos controlaba el mediocampo. Una gran jugada en equipo (la tocaron ocho de los diez jugadores de campo) terminó en centro atrás del colombiano que Triverio de frente al arco desperdició tirándola por arriba. La más clara jugada del partido se desperdiciaba.

En el segundo tiempo Racing amagó con arrancar de la misma forma, pero rápidamente las ideas y el juego se fueron desvaneciendo. Ibargüen, la carta más firme del partido, comenzó a cansarse, los delanteros no pesaron y la defensa volvió a mostrar los típicos errores e irregularidad.

El entusiasmo de la vuelta de Lautaro Martínez, y luego de Cuadra, no lograron revertir una situación que sobre el final termino siendo la mejor, salvándose la Academia de que su arco sea vencido nuevamente. A esperar la revancha de local, el resultado a revertir es mínimo pero el juego no aparece y eso preocupa. Una vez más.

http://www.academiadeemociones.com.ar/wp-content/uploads/2017/10/liber.jpghttp://www.academiadeemociones.com.ar/wp-content/uploads/2017/10/liber-300x300.jpgSergio ViscigliaDestacadosNoticiasPrimera divisionCopa Sudamericana,Libertad,Racing Club
Con apenas unos destellos de fútbol en la segunda parte del primer tiempo, los errores dejaron una derrota por la mínima en Paraguay ante Libertad y la preocupación de que Racing sigue sin encontrar su juego. Hasta que en el minuto 27, tras un pelotazo frontal, la defensa académica durmió...