Racing trajo un empate de Uruguay muy importante para sus apiraciones futuras en la Copa Libertadores. Y para colmo, logró el tan ansiado gol de visitante que vale doble, pero no hay que dejar de soslayar que el equipo jugó muy mal y fue superado por su rival.
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A priori la apuesta de Diego Cocca de poner por las a bandas a Marcos Acuña y Óscar Romero parecia que le iba a dar mucho fútbol, pero lejos estuvo eso de ocurrir, si bien, la Academia hizo un buen partido en defensa, de mitad de cancha para adelante fue malo, con Diego Milito y Gustavo Bou muy separados del resto del equipo.

Alfredo Arias palnteó un partido inteligente en dónde maniató a los creadores de Racing y no dejó hacer lo que habitualmente muestra el equipo. El conjunto uruguayo dominó las acciones desde el comienzo, pero Racing se defendía bien y eso lo mantenía con vida en el partido, ya que sólo inquietaban Diego Riolfo y Santiago Bellini.

Nada pasaba en el PT, hasta que en las dos últimas jugadas se movió el abispero. Primero Bellini armó una gran jugada sin pelota, arrió a Pablo Alvarado y cuándo tuvo el espacio justo, disparó, pero una gran intervención de Sebastián Saja, con uos reflejos imprecionantes, manda la pelota por encima del travesaño.

Y la siguiente jugada, Bou encara a Alex Silva y cuándo parecía que estaba encerrado e iba a perder el balón, toca de taco para la llegada de un solitario Acuña, que remata fuerte y crazado, pero Leonardo Burián logra desvaratar la jugada con una gran intervención.

En el ST, Wanderers apretó las clavijas y se vio lo mejor del local y en contraposición, Racing mostró su peor cara, ya no siendo tan sólido y casi sin pasar la mitad de la cancha. Ezequiel Videla y Francisco Cerro trataban de darle equilibrio al equipo, pero sólos no podían. El gol del Bohemio estaba al caer.

A los 9′ llega dicho tanto. Gastón Rodríguez se lleva una pelota por el andarivel derecho ganándole la posición a Iván Pillúd (mal partido del lateral), manda la pelota para Diego Albarracín que de espaldas toca para la llegada de Matías Santos que remata fuerte, cruzado y bajo, nada que hacer para Saja.

El resultado era justo, el conjunto uruguayo había hecho las cosas bien para estar ganado. Cocca empezó a meter mano en el equipo, mandó a la cancha a Santiago Nagüel por Romero y el ex Argentinos ingresó bien, Racing comenzó a salir de su encierro. Luego ingresó Brian Fernández por Milito, que tuvo un partido muy flojo y definitivamente la Acade tuvo algunas aproximaciones al arco de Burián.

Cuándo ambos equipos comenzaban a despedirse del partido y pensar en la revancha, Racing sacó un conejo de la galera, porque si bien jugó mal, la entrega siempre estuvo presente y Bou encaró, se sacó de encima a su marca, mando un centro al corazón del área y Fernández llegó solito para darle un frentazo a la pelota y marcar el empate a los 42′.

Los muchachos sacaron un empate importante, con el plus del gol de visitante que le otorga la ventaja deportiva de poder empatar sin goles y clasificar. Jugó mal, pero se destaca la entrega, la idea de no renunciar a jugar en pos de la victoria, aunque sea con un pelotazo frontal.

Ahora hay que jugar el partido contra River el próximo domingo y luego sí, terminar de cerrar el círculo y lograr la tan ansiada clasificación a los cuartos de final.

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Racing trajo un empate de Uruguay muy importante para sus apiraciones futuras en la Copa Libertadores. Y para colmo, logró el tan ansiado gol de visitante que vale doble, pero no hay que dejar de soslayar que el equipo jugó muy mal y fue superado por su rival. A priori...