Era un partido muy raro, por todo lo ocurrido cuándo descendió Independiente y ese famoso encuentro en el que Quilmes venció a Racing. Mismo árbitro, Saúl Laverni, y todos los ojos del fútbol argentino para ver que sucedía. Pero hay que decir que los locales nos hicieron las cosas muy dificiles, pudieron ganarlo en algún momento del partido, pero por lo hecho en el ST, la victoria de Racing con gol de Bou es totalmente justo.
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El PT fue muy aburrido, Racing arrancó nervioso, justo lo que no quería Diego Cocca, y eso propinó que Quilmes maneje las acciones pero hasta ahí nomás, no es que imprimió un dominio manfiesto. De la mano de Brian Sarmiento, el conjunto local trataba de ser protagonista.

Al minuto de juego, Adrián Fernández con una volea desde tres cuartos, hizo poner los pelos de punta a Sebastián Saja que estirando su mano derecha, mandó la pelota al córner.

Racing seguía inconexo en su juego, no podía crear peligro, aunque tenía la formación que más rédito le dio, de mitad de cancha para adelante, es decir: Marcos Acuña, Luciano Aued, Ezequiel Videla, Ricardo Centurión, Diego Milito y Gustavo Bou.

Pero Racing tiene una caracteristica que no la tiene otro equipo, se agrupa bien y es mortífero de contra. En ataque de quilmeño, Videla la recupera y se la toca a Centurión que empieza a encarar jugadores y en el momento justo se la toca para Bou, que ante la salida de Walter Benítez, la toca suave al segundo palo, pero la bola se va cerquita.

Inmediatamente después de esa jugada, Sarmiento toma la pelota por la derecha, se saca de encima a Gastón Díaz y tira un centro en cortada para Sebastián Romero que se deja caer y Laverni cobra un penal que sólo él vio, para redondear el error amonestó a Yonathan Cabral con el cuál según el juez tuvo contácto Romero.

Sebastián Martínez tomó la pelota y se paró frente a Saja, pero el arquero de Racing se arrojó hacia su derecha y contuvo el remate del defensor local y le dio otra vida más a la Academia.

En el ST, Racing cambió la cara, se adelantó unos metros y se hizo dueño de las acciones. Cocca sacó a Acuña, de mal partido y metió a Iván Pillúd, pasando Díaz a mediocampo.

Poco a poco, Benítez comenzó a hacerse figura. Le tapó dos remates, uno de ellos a quemarropa, a Centurión. Además de un cabezazo de Cabral que pedía ángulo.

Pero así como comenzó a dominar, también fue decayendo en el rendimiento. Se imponía el ingreso de Gabriel Hauche. Motesinos (ayudante de campo), pedía la cabeza de Bou, pero Cocca decía que una le iba a quedar, por eso decidió sacar a Milito. Obviamente, el Principe salió con mucha bronca, pero luego pidió disculpas.

Cabral se fue expulsado por doble amonestación a los 29′, Racing pasó a marcar con línea de tres: Grimi, Lollo y Pillúd. Todo para mantener la presión arriba. Y fue en una de esas acciones en que Centurión es victima de falta por parte de Alan Alegre, que también vio la roja por reiteración de faltas.
Iban 42′ y la Academia tenía un tiro libre peligroso. Gustavo Bou se hizo cargo de la bola, la acomodó y con un fierrazo al ángulo, venció la resistencia del buen arquero de Quilmes. Racing se ponía 1-0 y alcanzaba la punta.

Hasta el final del partido, Quilmes tuvo dos chances, un tiro desde muy lejos de Sarmiento que fue bien controlado por Saja y un cabezazo de Gonzálo Klusener que el arquero no calculó bien, pero la pelota se fue cerquita.

Racing hizo su trabajo, ganó un partido difícil, llegó a la punta y ahora espera que River pierda puntos ante Olímpo y luego a esperar el mano a mano del próximo domingo.

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Era un partido muy raro, por todo lo ocurrido cuándo descendió Independiente y ese famoso encuentro en el que Quilmes venció a Racing. Mismo árbitro, Saúl Laverni, y todos los ojos del fútbol argentino para ver que sucedía. Pero hay que decir que los locales nos hicieron las cosas...